El director de la naviera aseguró que los volúmenes de carga están subiendo, pero advirtió que "aún falta".
Los accionistas de la Compañía Sudamericana de Vapores (CSAV) aprobaron el viernes pasado un aumento de capital por US$ 360 millones. Se trata de la tercera operación de este tipo visada durante el año, y esta vez se prevé incorporar a un grupo de armadores alemanes a la propiedad de la naviera controlada por el Grupo Claro.
Tras dos aumentos de capital ya suscritos, los actuales socios -Grupo Claro, Luis Álvarez, Christoph Schiess e institucionales- llegaron a la tercera operación con US$ 400 millones recaudados. Y con la incorporación de los armadores alemanes -que podría zanjarse en abril del próximo año- a la firma prevén alcanzar un total superior a los US$ 700 millones, tal como se lo propusieron en el plan de fortalecimiento financiero anunciado a comienzos de 2009.
En todo caso, el director agrega que "la compañía todavía está con pérdidas, y probablemente pasará aún todo el primer semestre 2010, como mínimo, con pérdidas que deberán ir en disminución, para llegar al equilibrio en los últimos meses del 2010", plantea.
Al igual que en el resto de la industria, en CSAV ya están viendo los primeros signos de recuperación. Claro asegura que "los volúmenes están subiendo, y en algunas líneas de manera importante". Agrega que los factores de ocupación están mejorando, pero "aún son insuficientes".
Las tarifas son, por ahora, el factor "pendiente" de este repunte. De hecho, están un 30% por debajo del período precrisis, según Claro. "Una recuperación sustancial de las tarifas y, por lo tanto, la obtención de utilidades importantes dependerán de la reactivación importante del comercio mundial, que aumente la demanda por fletes. Para ello falta un poco aún", dice Claro. |